Saliendo desde El Bosque,ciudad donde habito, cogímos,Juande, amigo de Ayamonte, y este que escribe, la carretera que va dirección a Benamahoma. Cuando llegamos a la cancela que da acceso a la rampa de lanzamiento de alas delta, la cruzamos, cerrándola al pasar.
Comienza una pista de tierra que llegara hasta la rampa de despegue de alas delta. Hasta este punto hemos caminado, unos 6 km, desde El Bosque. Desde la rampa ya se puede divisir el pico Albarracín. De aquí a la falda del pico seguimos un sendero perfectamente marcado y transitable,eso si siempre en subida. Lleguamos a una cancela, que tras franquearla , vemos a la derecha una caseta donde se encuentra un forestal con el que estuvimos charlando unos minutos y que nos explica por donde subir arriba. Aquí empieza la verdadera escalada al Albarracín. El sendero ahora no esta definido, pero siguiendo una zona rocosa, que flanqueamos por su derecha,como nos explicó el forestal, no tenemos problemas.Esta zona se endurece bastante y todo el recorrido es una subida constante de mas o menos 1500 m, con una pendiente del 23%. Una vez sorteada esta zona rocosa, nos desviamos hacia la izquierda para afrontar el pico Albarracín. Cuando llegamos arriba estabamos a 975 m de altitud. Desde este punto se pueden observar los pueblos de alrededor, enfrente Arcos, a la derecha Prado del Rey , mas a la derecha Villamartín. Mirando a nuestra izquierda veíamos Ubrique y a su izquierda Benaocaz. A nuestra espalda, se divisaba Benamahoma, vigilada por la Sierra del Labradillo, a la izquierda y la Sierra del Pinar, a la derecha. Mas cerca veíamos El Bosque, con toda la campiña.
. Entre Arcos y Ubrique se puede ver el pantano de los Hurones. La vista era impresionante y no nos hubiese importado quedarnos allí durante varias horas. Solo se escuchaba el silencio,el cual solo lo rompía, de vez en cuando, el canto de los pajaros y el movimiento de un rebaño de cabras que extrañadas nos miraban. Cierto es que la ruta es dura, la hicimos andando desde El Bosque y el tramo final de subida al pico, con su vértice geodésico, es bastante vertical y por algunas zonas, sobre todo en la parte final tuvímos que crestear por las rocas para llegar a la cumbre. Que pequeño te sientes cuando estas ahí arriba, aunque suene a tópico, pero no por ello menos cierto. Anímo a todos los que les gusten este tipo de aventuras, hagan esta ruta, de exigencia media, pero que merece verdaderamente la pena. La vuelta la hicimos por el mismo camino de ida.Empleamos 4 h y media, mas otra media que estuvimos allí arriba, deleitándonos con las vistas y disfrutando de aqella tranquilidad.Caminamos 16 km ida y vuelta...........NOS VEMOS EN EL CAMINO............


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